El éxito toma tiempo, pero deja huella.

Sacrificio y trabajo han sido los motores del crecimiento personal de Juan José Domenech, reconocido empresario industrial e inversionista salvadoreño.

La hoja de vida de este hombre de negocios revela que lo bueno llega a través del esfuerzo y Juan José Domenech ha sumado experiencia y reconocimiento en cada una de sus empresas y organizaciones no gubernamentales.

En total, su patrimonio empresarial suman 17 y cada una de estas compañías y fundaciones que han beneficiado la economía del país, también ha llevado esperanza a las comunidades de la zona costera con proyectos de responsabilidad social.

Sin embargo, su trayectoria en el ámbito productivo está marcado por incursionar en 1891, en el negocio de los supermercados y convirtiéndose en poco tiempo en la segunda cadena más importantes del país en 1981.

Fundador, socio principal y presiente de la junta directiva de la empresa de la recordada La Despensa de don Juan, Domenech logró en poco tiempo abrir sucursales en diferentes departamentos del territorio nacional y en Honduras.

La mayor satisfacción de los clientes radicaba no solo en la accesibilidad de los precios, considerados por la población como los más bajos del mercado, sino abrir fuentes de empleo y activar la economía golpeada por el conflicto armado.

Dos años después y guiado por una nueva estrategia comercial, decide apostarle a la agroindustria, producción de embutidos y a la crianza de ganado porcino, estableciendo la granja de mayor tamaño de ese momento y abastecer con producto de calidad a la cadena de supermercados.

Nuevos horizontes

A sus 32 años, su determinación, dedicación y autodisciplina lo impulsan fundar en 1983, DOSE, S.A. de C.V., donde figura como principal socio y presidente de la junta directiva de la nueva empresa financiara e inversionista, bienes raíces y servicios financieros.

De esta manera el joven Domenech, inyectaba la reactivación económica deprimida por la guerra civil y se consolidaba como un exitoso empresario en medio de un conflicto armado.

En el 2003, decide subir otro peldaño y toma la decisión de vender la cadena de supermercados y la granja a la empresa Walmart El Salvador para explorar nuevos negocios.

Confiado en su experiencia empresarial, Domenech sabe que el resultado de su compromiso con la excelencia, planificación inteligente y esfuerzo, es fundamental para emprender en otros rubros.

Bajo esta óptica, asume otro reto a su vida y es la apuesta a las inversiones con la firma Crio Inversiones, una compañía dedicada a la producción y distribución de alimentos en el sector panadería y productos étnicos, siendo el mercado potencial Estados Unidos y Centro América.

Simultáneamente fija nuevas inversiones en bienes raíces y lo consolida con las inmobiliarias Las Piletas, Vista Hermosa, ambas en El Salvador y una en Nicaragua con el hombre de Santo Domingo.

A parte de empresario, Juan José Domenech ha sido funcionario público y con amplia participación en asociaciones de empresarios salvadoreños, entre estas, la Cámara Americana de Comercio de El Salvador, la Asociación de la empresa Privada, la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador.

En cada puesto que desempeña, él enfoca su trabajo en pro de las poblaciones más vulnerables y al mismo tiempo empujar la productividad del país para sostener la economía nacional.

Su tenacidad es imparable y cada día, activa su motor motivacional para crecer como empresario, hacer crecer al país y hacer auto sostenibles a las comunidades que apoya.