Inmobiliaria Vista Hermosa apuesta a lo vertical

La incursión en el rubro de bienes raíces de Juan José Domenech es otro reconocimiento del empresario salvadoreño.

Su don especial para hacer prósperos los negocios es una cualidad que lo define como un empresario de éxito, que sabe identificar mercados potenciales para nuevas inversiones.

En el año 2006 fundó la empresa Inmobiliaria Vista Hermosa, donde es el socio principal y presidente de la junta directiva. Con esta firma, este empresario buscó despertar el interés por el mercado inmobiliario en proyectos habitacionales de altura.

La filosofía de negocios de Juan José Domenech es “atraer para vender” y al mismo tiempo quitar de la mente de los clientes el temor de invertir en complejos residenciales verticales.

Esta tendencia es en la mayoría de los países de la región centroamericana y abarca no solo los de carácter habitacional sino también complejos de oficinas para empresarios locales y extranjeros.

Por ello, la firma Inmobiliaria Vista Hermosa enfoca en su interés el boom en la construcción de edificios de apartamentos, desde donde realiza inversiones que mantienen la dinámica del desarrollo económico del país.

El principal objetivo de la inmobiliaria es demostrar que se trata de modelos exitosos, que no impactan el medio ambiente y que gozan de las mismas ventajas y comodidades de una casa horizontal.

Residencias verticales

La verticalización en El Salvador va en aumento y el cambio en la composición familiar trae nuevas tendencias en la oferta de productos residenciales y comerciales de El Salvador.

Inmobiliaria Vista Hermosa responde a esa demanda con la plusvalía en los proyectos habitacionales verticales, los cuales cumplen con las principales necesidades de inversionistas solteros, jubilados, parejas con o sin hijos, que optan por estas propuestas.

Un ejemplo de ello es la Torre Vista Hermosa, que consta de nueve pisos y que alberga 28 apartamentos de una planta dúplex, tipo loft de 200 metros cuadrados y que tuvo una excelente acogida por parte de los inversionistas.

Como estas, hay muchas propuestas que gozan del respaldo de un empresario salvadoreño que conoce de primera mano el mercado local y el interés de dejar un patrimonio familiar.